martes, 30 de septiembre de 2014

6 Sonidos mágicos de Venezuela


El sonido es vibración, la vibración es energía que físicamente hace resonar partes del cuerpo humano y más allá de eso, hay sonidos que te transportan y hasta te hacen vibrar el alma. Este es mi top 6 de lugares con vibraciones mágicas en mi país. No tienen orden y seguramente faltan muchos pero la comparto a ver que les parecen y cuáles estarían en su lista.
1. Tambores en Choroní: Los tambores son tan primitivos, tan africanos, te conectan con tus raíces, sientes la energía de esos sonidos y hasta puedes entrar en trance con esa repetición de patrones rítmicos, si a eso le sumas la brisa marina y las olas al romper en la costa de Choroní tendrás una descarga mágica. Es un espectáculo que puede resultar fuerte para algunos, suele estar rodeado de mucho alcohol, sudor y sensualidad desbordada pero creo que hay que experimentarlo aunque sea una vez. De allí venimos los venezolanos.
2. Dormir en la base del salto ángel: Oyes el arrullo de la caída de agua más alta del mundo y además sientes la selva viva, la tierra suena, el fuego consumiendo los restos de ramas de la fogata, un montón de animales que no tienes ni idea de qué son, la brisa mueve la vegetación, los mosquitos. Es como que descansas por lo largo que seguramente ha sido el día (el trekking y la adrenalina de llegar hasta allí) pero a la vez estás alerta porque todo resulta nuevo para tu cerebro. Es surrealista cómo la ciudad y todos los sonidos artificiales quedan años luz atrás y dan paso a los sonidos de origen. Donde comenzó todo.
3. La Plaza de Los Palos Grandes en Caracas: En esa plaza me gusta estar, los fines de semana van las familias a esparcirse un poco y las risas de los chicos y el bullicio estilo “colegio” reina en el lugar. En un momento dado del día, encienden unos chorritos de agua que salen del piso. Hay un micro segundo mágico de silencio absoluto donde todos voltean a ver los chorritos de agua y al pasar ese microsegundo viene el grito de alegría y los niños desvistiéndose con los bañadores debajo y como diciendo “Corraaaaan!!!!” directo a bañarse en la esperada agua. En inevitable sonreír y ser feliz después de oír eso.
4. Dormir río arriba en Delta Amacuro: Nuevamente sonidos selváticos y que te recuerdan que la tierra está viva. ¿sonidos citadinos? No existen ¿sonidos de teléfonos móviles? No hay señal. Al dormir en un palafito sobre el agua la oyes chocando contra tu suelo y es rarísimo porque oyes como un arrullo de olas y un sonido hueco bajo la estructura de la casa. Además los paseos suelen ser en curiaras y oírla deslizándose sobre el río también es especial.
5. Bañarse en el salto Torón, El Hueso y el Sapo en la Gran Sabana: Fue muy difícil elegir sólo uno así que nombro 3. Cuando te metes bajo esa fuerza increíble de agua todos tus sentidos están allí, el sonido es poderosísimo, además si estás con alguien la conversación suele ser más o menos así:
- kdfnfubfnrubfjnufnrufr
- ¿QUÉ?
- KAKNASONOJDBNJCNSJCNAJ
- ¿¡¡QUÉÉÉÉÉÉÉÉ???
- ¿QÉÉÉÉÉÉÉ?


Hasta que explotan en risas y en libertad y elevas los brazos y el agua se lleva lo malo y te energiza con lo bueno. Gritar allí es más que mágico. Es puro amor.
6. Tuñame estado Trujillo: Es un pueblito del páramo donde el tiempo no ha pasado. Calles empedradas sonidos lejanos de vacas, el riachuelo pasando, es casi como un pesebre tamaño real. Salvo por las motos y tractores de los agricultores de la zona (que terminan de sonar oficialmente a las 6pm) no se oye nada más, la iglesia aún suena con campanas que tocan canciones tradicionales que marcan las horas y los eventos importantes. Las figuras de los santos de la iglesia tienen cabello real y el coro suena casi celestial. Es una contemplación total.
Plus: Templo bahāʾī en Nueva Delhi: Mis siempre queridos amigos Audrey Blanco y Entremundos Tours Alfredo Garcia me llevaron a esta maravilla. Nueva Delhi te satura todos los sentidos, muchos ruidos de tráfico caótico, gente gritando, sonidos corporales, cantos, mantras, gente orando, música de todo tipo y a todos los volúmenes sonando a la vez. Sonidos felices, sonidos tristes, sonidos que te hacen odiar a la humanidad y sonidos que hacen que te reconcilies con ella. Todo pasando al mismo tiempo. Y en ese momento como aspiras se te corta un poco la respiración y es porque entraste a este templo con forma de flor de loto donde hay cabida para todas las religiones y cultos del mundo. La única regla es no orar en voz alta. Así que es absolutamente SILENCIOSO. Y hay gente de TODAS PARTES DEL MUNDO. La energía es increíble. Me recordó el santuario de la Virgen de Coromoto en Guanare. Allí pude orar y sin quererlo me comuniqué con mi madre y oí su voz hablándome. Le dije que estaba feliz y que todo estaba bien. Su voz serena y cercana es uno de mis sonidos favoritos. Cuando hablé con ella realmente me dijo que había sentido algo aquel día y que SABIA que yo estaba bien y feliz.
Just Love.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 photo tw_1.jpg  photo fb_1.jpg  photo ins_1.jpg  photo yt.jpg