sábado, 27 de mayo de 2017

La vida profesional tras el duelo emocional

He estado viendo últimamente Grey´s Anathomy (sí, sí, ya sé que llegué 10 años después pero Netflix la puso en mi vida ahora…) en una de las escenas, Owen, el nuevo amor de Cristina, le reclama porque se siente desconectado de ella. Cristina le responde hablando como casi nunca lo hace: De su pasado, de su ex.

“(…) él me quitó algo. Me quitó pedacitos de mí misma, pedacitos tan pequeños a través del tiempo que ni siquiera me di cuenta. Él quería que fuera algo que yo no era. Un día era yo, Cristina Yan y de repente, me encontré a mí misma mintiendo por él, poniendo mi carrera en juego, aceptando casarme, usar un anillo y siendo una novia. Hasta que estaba ahí parada, en un vestido de novia sin cejas y ya no era Cristina Yang. Y aun así, me hubiera casado con él. Lo hubiera hecho. Me perdí a mi misma durante mucho tiempo, y ahora que soy nuevamente yo (…)”  Aquí la escena completa.


  Fue inevitable sentirme identificada, no se si lo saben pero soy Ingeniero de sonido. Desde los 18 años trabajé en la radio y en estudios de grabación. El rock era mi vida. Tuve una relación de un par de años con un músico y me perdí… lo hice grandiosamente. Llegó un punto en que ni yo, ni mis seres queridos me reconocían. Y eso afectó todos los planos de mi vida. Perdí piezas. En toda esa reestructuración mi entorno profesional se volvió tan tóxico que tuve que cambiarlo, necesitaba salir de allí, de cada cosa que me recordaba la existencia de mi ex. No quiero sonar débil porque no se trató de no querer afrontar el asunto, se trató de que mientras me reencontraba conmigo, necesitaba estar en un lugar físico y emocional más saludable. Dejé de frecuentar sitios, amistades, eventos y poco a poco mi vida fue cambiando y tomé más decisiones: Estudié comunicación social y luego me fui a Madrid a hacer un master cultural.


Ahora emigré a un nuevo país y trabajo con datos: Consumo cultural. No estoy en grandes conciertos ni festivales, no estoy en todo aquello que soñé ser cuando terminé la secundaria.

¿Qué pasa cuando un duelo emocional nos transforma tanto que hasta cambiamos nuestro rumbo profesional?



Si nuestra esposa nos deja, si muere nuestro ser querido, si nuestra empresa cierra, si emigramos…  ¿Estamos listos para comenzar de nuevo?

Sí, incluyo la migración en esa categoría porque es un complejo duelo afectivo y directamente toca la fibra profesional. Hay que buscar un nuevo trabajo a donde sea que lleguemos y readaptarnos a las circunstancias.

Cuando estamos recuperándonos de un corazón roto puede que tengamos que comenzar de nuevo y en ese punto tenemos 2 opciones: Hacernos más daño con palabras hirientes sobre lo que no somos o tratarnos amablemente mientras sanamos.

Sé que hay muchas personas muy exigentes consigo mismas, con conseguir la cúspide del éxito, la realización laboral, desarrollar su propósito de su vida y ganar mucho dinero con ello, incluso antes de cierta edad… Pero en la vida real el camino no es lineal y al no tener eso inmediatamente, podemos ser víctimas de ansiedad, frustración y hasta depresión. Comenzamos a valorarnos en función de lo que hemos logrado o no.

Tenemos estructuras mentales sobre quiénes somos y quiénes deberíamos ser. Pero eso es sólo ficción, uno las crea para ordenarse y funcionan por un tiempo pero si las mantenemos más allá de su uso pueden más bien limitarnos y hacernos daño.

Por eso quienes se latigan a si mismos con duras críticas no pueden ver que todo es parte de un proceso.

Nuestra ansiedad no viene por pensar en el futuro sino por querer controlarlo, si queremos ser libres, lo único que nos queda es enfocarnos en el proceso y no en los resultados.

Por eso he decidido hacer las pases conmigo misma. Amar lo que soy ahora y dejar ir lo que se suponía que debía ser:

·             Continúo trabajando en mi nivel de consciencia.
·             Busco ser siempre la mejor versión que puedo ser.
·             Sigo teniendo deseos y propósitos pero trato de ser paciente conmigo.
·             Busco tener un diálogo interno amable.
·             Dejo ir cómo pensaba debía ser y abrazo la vida que está trabajando a su manera en mi,
·             Recuerdo que hay momentos para todo. Creo en la espera.
·             A veces dejo que la vida me lleve. Confío en el proceso. El universo sabe.

Este cambio de creencias me ha llevado a amar lo que hago y con ello a tener buenas relaciones en mis nuevos lugares de trabajo. Me abro a todas las posibilidades de crecimiento que hay para mí.  Abrazo la incertidumbre y disfruto la belleza de lo que es convertirse. Cuando nada es cierto todo es posible.

Mereces ser feliz y sentirte realizado en todos los aspectos de tu vida. Si cumples tu propósito darás un servicio al mundo. Ten paciencia y ámate. El mundo necesita tu luz.

2 comentarios:

  1. ¡Excelentes tus posts!

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